miércoles, noviembre 15, 2006

Dones del Espiritu Santo Parte 2

Esta semana estoy tratando de cerrar los capitulos inconclusos que habia dejado hasta ahora, aqui esta la continuacion del capitulo de los Dones...............
Espero quer les sea de utilidad


III. Dones de comunicación

1 Corintios 12:10-14

A. Profecía
Pregunta: ¿Qué se entiende por profecía?

En la Biblia, la profecía no siempre se presenta en la forma de predicciones del futuro. Por profecía se entiende de cualquier mensaje de Dios o cualquier revelación de origen divino. (Esto es, si se trata de profecía verdadera, El significado literal de la palabra "profeta" es "portavoz" o "vocero’ Pero siempre que la Biblia se refiere Un profeta nos está hablando de un vocero de Dios, un proclamador de su mensaje.

Pregunta: De acuerdo con 1 Corintio 14:3, ¿en qué consiste la profecía, o que elementos incluye?
El triple propósito de la profecía es traer a los creyentes edificación, exhortación y consolación.
En primer lugar la profecía edifica a los miembros del cuerpo de Cristo haciéndolos crecer espiritualmente y ayudándolos a desarrollar y confirmar su fe. En segundo lugar exhorta a los creyentes alentándolos, despertándolos, desafiándolos y ayudándolos a moverse en la obra de Dios con fidelidad y amor. Finalmente, la profecía sirve de consolación a los cristianos y les da gozo, vigor y nueva esperanza en las promesas de Dios.

En este pasaje y en todo el capítulo 14 se hace mucho énfasis en la edificación de los creyentes. Es más, en todo esto el apóstol no dice absolutamente nada sobre la predicción o anuncio del futuro. Los profetas del Antiguo Testamento eran primordialmente "anunciadores" de la voluntad de Dios para el presente. Si algunas veces hablaban del futuro era solamente para desarrollar en la gente la obediencia a Dios en el presente. Jamás hicieron uso de sus facultades para adivinar la suerte ni para predecir el futuro con miras de satisfacer la curiosidad de nadie. El propósito primordial de este don es la edificación espiritual del creyente, así como lo es el de todo el Nuevo Testamento. Observemos también que toda la profecía que se da en el Nuevo Testamento tiene el fin de alentar la fe de la Iglesia.
El Espíritu Santo no hace uso de severidad ni aspereza cuando administra el don de profecía. La profecía jamás viene para avergonzar ni destruir a nadie. Para distinguir la verdadera profecía de las cosas que corresponden a la pura imaginación humana, la Biblia recomienda que sea sometida a juicio. Cada uno debe estar dispuesto a someter al juicio de los demás en la iglesia lo que ha recibido. En primer lugar para asegurarse de que sea una profecía auténtica, e armonía con lo que dice la Palabra escrita. En segundo lugar, para sabe qué es lo que quiere el Espíritu Santo cómo se debe responder al mensaje recibido.


Pregunta: ¿Qué lugar se le da a la exhortación en la lista de dones que se da en Romanos 12:6-8?
Allí se dice que la exhortación es un don por separado. Por supuesto que un don puede en ocasiones cubrir las funciones de otro, y también puede estar incluido en otro. La Biblia no establece demarcaciones inflexible entre los dones y ministerios del Espíritu Santo. Además vemos que estas manifestaciones sobrenaturales se presentan en grupos y en una gran variedad de métodos y maneras de operar

B. Lenguas
La Biblia nos da el significado de este don por medio de ejemplos que encontramos específicamente en el libro de Hechos. El pasaje mas conocido es el de Hechos 2 donde dice "..Y se le aparecieron lenguas repartidas como de fuego y comenzaron a hablar en el otras lenguas como el Espíritu les daba que hablasen". Esto ocurrió el día que el Espíritu Santo descendió del Cielo tal y como Jesús lo había prometido antes de irse al cielo. En Juan 14 Cristo prometió a sus discípulos que se iría pero que les enviaría otro Consolador, el Espíritu Santo.
Cuando el Espíritu Santo vino sobre los "como ciento veinte" que estaban en el aposento alto, estos fueron llenos del Espíritu y comenzaron a hablar en otras lenguas. Este fenómeno supernatural, ‘hablar lenguas’, viene de las palabras griegas [glossa] que significa lenguaje ó dialecto y la palabra [laleo] que significa hablar o emitir sonido. Estas palabras unidas comúnmente como ‘glossolalia’ es lo que describe en el texto griego lo que conocemos como ‘hablar en lenguas’. Se dice que había en Jerusalén prosélitos de todo el mundo conocido en aquel entonces los cuales hablaban distintas lenguas o idiomas. Cuando los Judíos comenzaron a hablar en otras lenguas por medio de la obra sobrenatural del Espíritu, estos visitantes se maravillaron porque les oían hablar en su propia lengua la cual estos nunca antes habían conocidos. Se calcula, según el relato bíblico que se hablaron alrededor de 17 idiomas (dialectos) distintos..
Así que tenemos que el ‘Don de hablar en Lenguas’ es la habilidad ‘sobrenatural’ obrada por el Espíritu Santo por medio de la cual una persona puede hablar con fluidez en lenguas (idiomas) nunca antes aprendidas. De eso nos dice claramente Pablo en su primera carta a los Corintios lo siguiente:
1 Corintios 12
4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.(
1)
Hemos de notar que el don de Lenguas genuino es en "plural" y no en "singular". Pablo nos dice "a otro, [diversos] géneros de lenguas". Es decir, el que tiene este don tiene la capacidad por medio del Espíritu de hablar con fluidez en dos o más (diversos) idiomas que nunca antes había aprendido.
Es de gran interés el notar que este don es sumamente ‘espectacular’ siendo que el poder aprender una lengua desconocida toma a un adulto dos, tres ó más años y aun así son muy pocos los que con mucha práctica llegan a dominar el nuevo idioma con facilidad. Si tenemos en cuenta que cada idioma tiene reglas de pronunciación y sintaxis distintos y que los sonidos deben ser claros y precisos, para que se entienda con exactitud el mensaje que se está comunicando, esto se hace el don de lenguas algo aun más impresionante. Desde el punto de vista humano, tal acontecimiento es simplemente imposible. El don de Lenguas es por lo tanto una obra ó manifestación única del Espíritu Santo tal como lo dice la Escritura.
Existen en nuestro tiempo personas que dicen tener la capacidad de poder enseñar a otros a hablar en Lenguas en una sola reunión. Mire lo que dice el anuncio de uno de estos maestros:
Lo que voy a presentar aquí les va a enseñar a hacer lo mismo que dice el titulo que usted va a hacer. Usted va aprender a profetizar. Si usted ya no sabe orar en lenguas, usted lo va a saber para el tiempo que halla terminado [el curso]. Si usted no sabe cuales son sus dones del Espíritu, usted va a saber cuales son y como manifestarlos.[1][ii]
Esto, sin la intervención del Espíritu Santo es cosa sumamente imposible y pretenciosa. Tales intentos deben ser descartados como manipulación no Cristiana. Si tenemos en cuenta lo que hemos mencionado arriba acerca de la dificultad de poder hablar con fluidez un idioma nunca antes conocido y que la Biblia declara que los dones son repartidos a cada uno por el Espíritu "según él quiere", no podemos creer que alguien pueda aprender a hablar en Lenguas en una o dos reuniones o por medio del algún cursillo. "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere". (1 Corintios 12:11)

C. Interpretación de lenguas

Puesto que el Señor quiere que la iglesia sea edificada espiritualmente, la Biblia resalta la importancia del don de interpretación de lenguas. Este puede consistir en la capacitación sobrenatural para traducir palabra por palabra, o simplemente dar el sentido del mensaje en lenguas.
Pregunta: ¿Qué enseña 1 Corintios I4:6 sobre los beneficios de la interpretación de lenguas?
El les dice: "Si voy a vosotros hablan don en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o conciencia, o con profecía, o con doctrina?" Debe entenderse que en el caso de que hablara en lenguas y estas sí fueran interpretadas podría lograr todas las cosas que menciona en este versículo. Es muy importante, pues, que todos los que son usados por el Espíritu Santo para traer a la iglesia mensajes en lenguas oren al Señor para que les dé también el don de interpretación.
Todos los dones del Espíritu ofrecen la oportunidad de hacer algo por la edificación y el desarrollo de los integrantes de la congregación. También se ve el objetivo primordial de todo, que es dar testimonio de Jesucristo a los de afuera.
Enseñanza práctica
Todo cristiano puede ser usado por el Espíritu Santo en la administración de los dones. Sin embargo, hay tres principios que debemos seguir al pie de la letra:


1. Debemos anhelar los mejores dones (1 Corintios 12:81).
2. Debemos desear los dones espirituales (1 Corintios 14:1).
3. Debemos entender el propósito de los dones (1 Corintios 12:1).

Los avances que ha hecho el hombre por producir más fuentes de energía nos hacen pensar que existen grandes recursos que aún no han sido descubiertos. Los cristianos, de la misma manera, cuentan con un inmenso caudal de poder y energía espiritual. Ese recurso es el poder que el

Espíritu Santo manifiesta por medio de las vidas que se han consagrado a él.
Para terminar la lección use los conceptos que se presentan a continuación.
Por lo que Pablo escribe a los corintios en esta primera carta nos damos cuenta de una serie de abusos que se estaban cometiendo en cuanto a los dones. Por eso les da instrucciones específicas que se proponen enmendar tales irregularidades. Los dones del Espíritu no son dirigidos por el hombre sino por Dios. Por lo tanto se presentan las siguientes indicaciones:
1. Debemos movernos y operar en unidad como el cuerpo de Cristo (1 Corintios 12).
2. El amor debe ser la base de nuestra motivación y el anhelo de ser usados por el Espíritu Santo (1 Corintios 13).
3. El propósito principal de la administración de los dones del Espíritu Santo es la edificación de la iglesia (1Corintios 14)

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